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Blue Origin llevará una red a Marte: el contrato alcanza 700 millones

|Autor: Equipo editorial de QUASA|4 lectura mínima
Blue Origin llevará una red a Marte: el contrato alcanza 700 millones

La NASA adjudicó a Blue Origin el 1 de septiembre de 2026 el contrato para desarrollar su Mars Telecommunications Network, un sistema dedicado a comunicar la Tierra con vehículos situados en la superficie y alrededor de Marte. El anuncio oficial de la NASA define un contrato de precio fijo, con un valor potencial máximo aproximado de 700 millones de dólares, y fija el 31 de diciembre de 2028 como fecha límite para entregar el orbitador.

Blue Origin deberá diseñar, desarrollar, integrar, lanzar y operar la red, cuya entrada en servicio en Marte está prevista para 2030. Su pieza central será una nave de telecomunicaciones de alto rendimiento que retransmitirá datos científicos, imágenes, información de navegación y comunicaciones críticas para misiones actuales y futuras.

Qué incluye el contrato de hasta 700 millones

El orbitador de telecomunicaciones atiende a vehículos situados en la superficie y la órbita de Marte.

Los 700 millones de dólares representan el valor potencial máximo del contrato, no necesariamente el pago final. El alcance comprende la misión completa: Blue Origin no solo fabricará el orbitador, sino que también se ocupará de integrarlo, lanzarlo y operar la red.

La arquitectura anunciada gira en torno a una nave en órbita marciana cuya función principal será ofrecer comunicaciones y navegación. Recibirá información de vehículos que trabajen sobre Marte o en sus proximidades y la enviará hacia la infraestructura terrestre; en sentido inverso, permitirá distribuir órdenes y datos necesarios para operar esas misiones.

Esta especialización distingue al nuevo sistema de los orbitadores científicos que hoy actúan como repetidores. La NASA plantea una red con más capacidad, fiabilidad y flexibilidad operativa para sostener un número creciente de misiones robóticas y, a más largo plazo, la preparación de la exploración humana.

Por qué la NASA necesita un repetidor dedicado

Mars Odyssey y Mars Reconnaissance Orbiter mantienen tareas científicas y de retransmisión para los rovers actuales.

La continuidad de las comunicaciones marcianas depende actualmente de naves veteranas que no fueron concebidas exclusivamente para transportar tráfico de otras misiones. La información de Space.com identifica solo dos orbitadores de la NASA que retransmiten datos y órdenes para Curiosity y Perseverance: Mars Odyssey, lanzado en 2001, y Mars Reconnaissance Orbiter, lanzado en 2005.

Mars Express y Trace Gas Orbiter, ambos de la Agencia Espacial Europea, también prestan apoyo. Los cuatro vehículos combinan la retransmisión con sus propias observaciones científicas, de modo que las comunicaciones comparten recursos y planificación con los instrumentos y objetivos originales de cada misión.

La edad de los dos repetidores estadounidenses convierte esa dependencia en un problema de continuidad, mientras que el aumento previsto de misiones eleva la demanda de datos. Un orbitador dedicado no elimina el retardo impuesto por la distancia entre la Tierra y Marte, pero puede ofrecer más capacidad y oportunidades de contacto sin competir con una campaña científica propia.

Blue Ring servirá de base al nuevo orbitador

El Mars Telecommunications Orbiter se construirá sobre Blue Ring, la plataforma espacial de Blue Origin. La comunicación de la compañía del 2 de septiembre indica que Blue Ring está en producción en Huntsville, Alabama, y que el orbitador utilizará propulsión híbrida solar-eléctrica y química.

Blue Origin también atribuye a la plataforma capacidad para cambiar de órbita y transportar varias cargas, además de radios definidas por software y una arquitectura preparada para futuras ampliaciones. Son prestaciones anunciadas por el contratista: su funcionamiento efectivo para esta misión tendrá que validarse durante el desarrollo, las pruebas y la operación.

La empresa proyecta una cobertura casi continua entre los activos marcianos y los controladores en la Tierra. El sistema transportará resultados científicos, fotografías y otras imágenes, información de navegación y mensajes críticos para dirigir naves que operen tanto en la superficie como en órbita.

La entrega de 2028 no es la entrada en servicio

La entrega terrestre del orbitador precede a su viaje y posterior entrada en servicio alrededor de Marte.

El calendario contiene dos hitos distintos. El 31 de diciembre de 2028 es la fecha límite contractual para entregar el orbitador a la NASA, mientras que 2030 es el año en que la agencia espera disponer de la red operativa en Marte.

Por tanto, la entrega no significa que los rovers comenzarán a utilizar inmediatamente el nuevo enlace. Entre ambos hitos deberán producirse el lanzamiento, el viaje interplanetario, la inserción en la órbita elegida y la puesta en servicio del sistema, aunque la información publicada no precisa las fechas ni la secuencia de esas operaciones.

Tampoco se han detallado públicamente la trayectoria, la órbita marciana definitiva, las velocidades de transmisión garantizadas o los criterios técnicos para declarar operativa la red. Lo confirmado es la adjudicación a Blue Origin, el techo aproximado de 700 millones de dólares, el alcance integral de la misión, la entrega antes de terminar 2028 y el objetivo de prestar servicio en Marte en 2030.

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