Holded o Quipu: dos euros no deciden entre ERP y facturación simple

|Autor: Equipo editorial de QUASA|6 lectura mínima| 2
Holded o Quipu: dos euros no deciden entre ERP y facturación simple

Quipu Starter encaja con un profesional que necesita emitir facturas, registrar gastos y prever impuestos sin gestionar existencias. Para una pyme que quiere reunir contabilidad, ventas y control de productos, Holded merece una comparación desde el plan que incluya las funciones necesarias, no solo desde su cuota de entrada.

La comparación de Evaluaria sitúa las tarifas normales de entrada en 15 € para Holded y 17 € para Quipu: esos dos euros mensuales no resuelven la elección cuando se incorporan el IVA y los límites de cada plan. El coste relevante es el de la combinación de facturas, gastos y funciones de gestión que utilizará el negocio.

El primer año: promociones, cuota normal e IVA

La tabla de precios de Holded fija Plus en 15 € mensuales y 250 facturas por año natural, Básico en 29 € y 1.000 facturas, y Estándar en 59 € y 3.000 facturas; anuncia un descuento del 50 % durante los tres primeros meses y aclara que los importes no incluyen IVA. La misma tabla presenta Inventario como complemento desde 25 € al mes. Por tanto, la cuota de Plus no representa el coste de una pyme que necesita un plan superior y funciones avanzadas de existencias.

El precio publicado por Quipu sitúa Starter en 17 € mensuales, rebajados a 8,50 € durante los tres primeros meses, y ofrece el pago anual por 168 €; Starter incluye facturas ilimitadas, previsión de impuestos y 30 lecturas automáticas de gastos al mes. Solution figura a 30 € mensuales tras la promoción y eleva el cupo a 250 lecturas mensuales, además de añadir conexión y conciliación bancaria. La página de precios no aclara si sus importes incluyen IVA.

La Agencia Tributaria fija el tipo general de IVA en el 21 %. Aplicado a las cuotas normales ya citadas, Plus supondría 18,15 € al mes con IVA. Starter costaría 17 € si el precio anunciado ya incluyera el impuesto, o 20,57 € si hubiera que añadirlo. Son dos escenarios para Quipu, no dos importes finales confirmados.

Si se paga mes a mes y se aplica la promoción inicial durante tres meses, el primer año de Plus suma 157,50 € antes de IVA, unos 190,58 € al añadir el tipo general. Starter suma 178,50 € al precio anunciado: serían 178,50 € si ya incluyera IVA o unos 215,99 € si se añadiera. Son cálculos a partir de las tarifas publicadas, sin complementos ni cambios de plan; el redondeo de los recibos puede mover algunos céntimos. El pago anual anunciado para Starter, 168 €, constituye otra modalidad y no debe mezclarse con ese cálculo mensual.

El volumen de facturas cambia la comparación

Para un profesional de servicios que emite documentos de forma ocasional, el límite de Plus puede ser suficiente. En una actividad con ventas frecuentes, el máximo se cuenta por año natural: contratar a mitad de año no abre un período propio de doce meses. Cuando el volumen previsto supera ese cupo, el precio de entrada deja de describir el plan útil y la comparación pasa al siguiente escalón de Holded.

Starter permite emitir facturas y presupuestos sin un cupo publicado en su tarifa. Esa diferencia pesa en negocios con muchas operaciones de venta y poca necesidad de contabilidad financiera o inventario avanzado. Una factura emitida tampoco equivale a un gasto procesado: un negocio puede necesitar muchas facturas de venta y pocas lecturas de tickets, o exactamente lo contrario. Separar ambas tareas evita que una cifra de volumen oculte el límite que afectará al trabajo diario.

Muchos gastos: el lector automático pesa más que la cuota de entrada

El cupo de Starter se refiere a lecturas automáticas de gastos por mes, no al número de facturas que puede emitir ni a la posibilidad general de registrar gastos. Solution amplía ese margen y añade funciones bancarias, mientras que Básico incluye escáner de gastos ilimitado. Para una actividad con numerosos tickets de proveedores, la comparación pertinente se desplaza así a planes superiores con herramientas distintas.

El período de medición importa tanto como el tamaño del cupo. Un pico de compras puede agotar las lecturas disponibles en un mes aunque el promedio anual parezca bajo. Si los gastos llegan de manera irregular, conviene valorar cuánto trabajo manual deja cada plan durante los meses intensos. Si la conciliación bancaria también forma parte del proceso, su alcance puede justificar el cambio de plan antes de que lo haga el lector por sí solo.

Inventario y CRM: qué parte de la gestión se necesita

El inventario de Holded tiene dos niveles que conviene distinguir. La guía de Inventario de Holded describe un seguimiento básico de productos y ajustes manuales de existencias sin activar el complemento; la ampliación de pago incorpora tareas como movimientos entre almacenes, variantes e informes avanzados. Una tienda que solo necesita conocer sus existencias actuales afronta una decisión de coste distinta de otra que organiza varias ubicaciones o requiere operaciones de stock más detalladas.

Para una pyme que busca asientos automáticos, informes avanzados, bancos conectados y CRM en el mismo sistema, Estándar ofrece un punto de partida más representativo que Plus. La cuota del complemento de inventario se añade cuando hacen falta sus funciones avanzadas. Si esa amplitud de gestión es el criterio principal, la comparación entre Holded y Odoo plantea otra decisión relacionada: cómo cambia el coste según los límites de empresa y usuarios.

Quipu se centra en facturación, ingresos, gastos y previsión fiscal, aunque sus planes superiores incorporan más operativa bancaria. Para quien lleva la contabilidad con una asesoría, reunir dentro del programa los asientos y los informes puede aportar poco. Para una sociedad que necesita trabajar con ellos de forma habitual, la diferencia funcional importa más que la distancia entre las tarifas mínimas.

Fiscalidad y elección según el negocio

Ambas tarifas presentan funciones adaptadas a VeriFactu. Quipu incluye previsión de impuestos y muestra modelos de IVA e IRPF; Holded distribuye las funciones fiscales y contables entre sus planes. La mención de VeriFactu, por sí sola, no separa estas opciones: el criterio práctico es qué parte del trabajo fiscal y contable se hará dentro del programa y qué parte seguirá en la asesoría.

Para un profesional que factura servicios, no mantiene existencias y quiere anticipar el trimestre, Starter ofrece una combinación concreta de facturación sin límite publicado y lectura automática con cupo mensual. Si abundan los gastos, Solution y Básico merecen una comparación directa por el lector y las funciones bancarias. Para una pyme que necesita contabilidad completa o CRM, la referencia pasa a Estándar; si además requiere las operaciones avanzadas de inventario, debe sumar el complemento. En cada perfil, el plan capaz de hacer el trabajo define el coste que conviene comparar.

Lee también:

Compartir:

Suscríbete a nuestro boletín

Reciba las últimas noticias sobre Web3, IA y criptomonedas directamente en su bandeja de entrada.

0