iPronics capta 125 millones: la IA también se atasca entre racks

La valenciana iPronics anunció el 2 de septiembre de 2026 el cierre de una Serie B de 125 millones de dólares para ampliar el despliegue de redes ópticas programables en centros de datos de inteligencia artificial. La operación fue codirigida por Maverick Silicon y Light Street Capital, contó con Nvidia entre los inversores y elevó la financiación acumulada de la empresa a 177 millones, según el anuncio corporativo de iPronics.
La misma ronda, presentada desde Valencia y Santa Clara, equivale a unos 107 millones de euros. La información de Cinco Días precisa que el capital se destinará a ampliar la capacidad operativa, desplegar comercialmente el conmutador iPronics ONE y contratar personal en Estados Unidos; ni esa información ni el anuncio desglosan cuánto recibirá cada área.
El capital financiará la red que mantiene ocupadas las GPU

La tesis industrial de la ronda es que comprar más aceleradores no resuelve por sí solo el rendimiento de un clúster de IA. Durante el entrenamiento y la inferencia, los procesadores necesitan intercambiar grandes volúmenes de datos; si la conectividad no tiene suficiente capacidad o tarda en recuperarse de una avería, parte de la infraestructura de cómputo permanece a la espera.
iPronics desarrolla conmutadores de circuitos ópticos, u OCS, basados en fotónica de silicio. Su producto iPronics ONE proporciona conectividad programable dentro de los racks y entre ellos e integra control, telemetría y API para reconfigurar enlaces en tiempo real. La propuesta consiste en modificar la ruta física de la comunicación sin depender únicamente de una topología fija.
Para un operador, el posible beneficio financiero aparece en la utilización de activos ya instalados: reducir el tiempo ocioso de las GPU, contener el consumo de la red y ampliar el clúster sin sustituir toda su arquitectura. Esos beneficios son objetivos atribuidos por iPronics a su plataforma, no ahorros ni mejoras de rentabilidad verificados de manera independiente en el contexto de esta ronda.
La resiliencia convierte la conmutación óptica en una apuesta comercial

La reconfiguración cobra valor cuando un clúster reúne tantos componentes que los fallos dejan de ser sucesos excepcionales. Un OCS puede establecer otra ruta alrededor de una unidad averiada y mantener comunicada la capacidad restante. El resultado concreto dependerá de la arquitectura, el software de control y la integración de cada centro de datos.
Daniel Pérez-López, fundador y director tecnológico de iPronics, situó esos fallos en una escala de minutos. La cobertura de Reuters distribuida por MarketScreener recoge además que la empresa quiere reducir unas veinte veces el tamaño de sus equipos OCS, lleva cerca de un año enviando conmutadores y trabaja con grandes proveedores de infraestructura de IA cuyos nombres no reveló.
La miniaturización explica por qué la financiación no se limita al desarrollo del chip. Colocar más conmutadores en cada rack exige convertir la tecnología en equipos compactos, fabricables y compatibles con instalaciones que ya operan, además de sostener despliegues y soporte técnico. La oportunidad comercial reside en aliviar la congestión y mejorar la recuperación ante fallos sin añadir una pieza difícil de administrar.
Nvidia participa, pero no se conocen su cheque ni sus derechos
Nvidia aparece como participante, no como codirectora de la Serie B. Junto a Maverick Silicon y Light Street Capital figuran inversores nuevos y existentes como Triatomic Capital, Bosch Ventures, Catalight Capital, el European Innovation Council Fund, The Tate Family Trust, Fine Structure Ventures, Amadeus Capital Partners, Build Collective y Criteria Venture Tech.
La presencia de Nvidia vincula financieramente al proveedor de aceleradores con una tecnología destinada a mejorar la conectividad del sistema completo. Sin embargo, la documentación pública no revela cuánto aportó, qué porcentaje obtuvo, si recibió derechos especiales o si existe un acuerdo comercial asociado. Tampoco acredita una integración exclusiva de iPronics ONE con productos de Nvidia.
La ronda sí modifica la gobernanza. Manish Muthal, de Maverick Silicon, y Geoffrey Tate, asesor de Light Street Capital, se incorporan al consejo de administración; Young Sohn, de Catalight Capital, pasa a asesorar a la compañía. Estos nombramientos muestran la implicación de inversores especializados, pero no permiten reconstruir la distribución del capital.
Estados Unidos concentrará parte del despliegue, con métricas aún pendientes

iPronics ha abierto una oficina en Santa Clara y busca personal para estrategia de producto, despliegues con clientes y alianzas de infraestructura de IA. La expansión estadounidense y el aumento de la capacidad operativa son destinos confirmados del capital, aunque la empresa no ha publicado un presupuesto por partidas ni un calendario detallado.
La compañía sostiene que está demostrando la tecnología a escala con socios de primer nivel, pero no identifica a esos clientes ni aporta cifras de pedidos, ingresos, producción o instalaciones activas. Tampoco ha divulgado objetivos cuantificados de ahorro energético, utilización de GPU o capacidad de fabricación. Por tanto, todavía no puede medirse cuánto de la promesa técnica se ha convertido en adopción comercial repetible.
También faltan la valoración previa y posterior a la operación, la dilución de los accionistas existentes y los importes individuales de los inversores. Lo confirmado es una Serie B cerrada por 125 millones de dólares para acelerar la comercialización de redes ópticas programables, con Nvidia como participante. La valoración económica de la apuesta dependerá ahora de datos que iPronics aún no ha hecho públicos: clientes identificables, despliegues sostenidos y mejoras medibles en grandes clústeres de IA.
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