Google invertirá 13.000 millones en Finlandia y sostendrá una central nuclear

Google anunció el 9 de septiembre de 2026 que planea invertir al menos 13.000 millones de euros en infraestructura digital en Finlandia durante 2027 y 2028. El comunicado de Google distribuye el programa entre Hamina, Kajaani, Muhos y Vaala y lo presenta como la mayor inversión individual de la compañía en Europa.
El proyecto comprende la ampliación del centro de datos de Hamina y nuevas instalaciones en los otros municipios. La información de Yle confirma que los planes de Kajaani, Muhos y Vaala, paralizados mientras la empresa esperaba detalles sobre un cambio fiscal, vuelven a avanzar.
Cuatro ubicaciones, sin un reparto público del presupuesto

El importe comprometido no se limita a edificios y servidores. Incluye centros de datos, infraestructura de apoyo y asociaciones en los cuatro municipios, además de iniciativas energéticas y fondos para biodiversidad, educación, investigación y formación laboral. No se ha publicado cuánto recibirá cada localidad ni qué parte se destinará a cada categoría.
Hamina es el único emplazamiento donde Google ya opera un centro de datos; el nuevo programa ampliará ese complejo. Kajaani, Muhos y Vaala acogerán instalaciones nuevas en el centro y el norte del país, por lo que la inversión combina la expansión de un activo existente con la creación de tres nuevos campus.
El bienio comprometido corresponde al desembolso previsto y a la fase inicial de construcción, no a una fecha común de inauguración. Google tampoco ha detallado el calendario individual de apertura, la potencia eléctrica ni la capacidad informática de cada centro. El compromiso verificable es, por tanto, un plan de inversión mínima, no la entrega simultánea de las cuatro instalaciones.
El PPA respalda la extensión de Loviisa hasta 2050

Google y Fortum firmaron un acuerdo de compra de electricidad de 22 años. La comunicación bursátil de Fortum establece que el suministro comenzará con una capacidad menor en 2028 y llegará al 50% de la capacidad de Loviisa durante el periodo 2030-2049; esos ingresos aportarán certidumbre al programa de inversión necesario para mantener la planta en funcionamiento hasta que expiren sus licencias en 2050.
El contrato no transfiere la propiedad de la central a Google ni reserva de inmediato la mitad de su producción para los centros de datos. Fortum seguirá siendo propietaria y operadora de Loviisa, mientras Google se convertirá gradualmente en comprador de una parte sustancial de su capacidad. El verbo «sostener» describe aquí el respaldo económico de largo plazo a la extensión y modernización de la planta.
Las empresas también suscribieron un memorando de entendimiento para explorar nueva generación nuclear y renovable, soluciones de flexibilidad y servicios de gestión energética. Su alcance es diferente: el PPA contiene obligaciones y un calendario definidos, mientras que el memorando abre negociaciones sobre posibles proyectos y modelos comerciales. No constituye una decisión de construir reactores adicionales.
La batería y la nueva eólica completan el suministro

La estrategia energética incluye más recursos que la central nuclear. El plan energético publicado por Google incorpora acuerdos con proyectos eólicos terrestres de Valorem y Suomen Hyötytuuli, con los que la compañía cifra en 629 MW la nueva capacidad eólica conectada a la red que ha contratado en Finlandia. También prevé un sistema de baterías de 94 MW cerca del futuro centro de Kajaani, cuya entrada en operación se espera para finales de 2027.
Fortum optimizará el funcionamiento de esa batería. El sistema no producirá electricidad: almacenará energía y podrá ajustar sus ciclos de carga y descarga para aportar flexibilidad a una red con generación eólica variable. Esa función complementa el suministro estable de Loviisa, pero no permite deducir por sí sola qué proporción del consumo de los centros quedará cubierta en cada hora.
La elección de emplazamientos en el centro y el norte del país busca aprovechar infraestructura de red existente y la proximidad a zonas de generación eléctrica sin carbono. Consumir más cerca de donde se produce la energía puede limitar nuevas necesidades de transporte hacia el sur, aunque aún no se conocen la demanda máxima ni los perfiles horarios de cada instalación. Sin esos datos no puede calcularse el efecto neto sobre la red o los precios.
Los empleos difundidos son estimaciones económicas
Las cifras laborales no equivalen a contrataciones directas ya garantizadas. La cobertura de Euronews recoge la estimación empresarial de una contribución media anual de 3.600 millones de euros al PIB finlandés y más de 37.000 empleos respaldados durante la construcción, aproximadamente 16.000 de ellos en el propio sector constructor. Para la fase operativa, la proyección baja a unos 7.000 empleos anuales.
La categoría operativa incluye puestos técnicos y de mantenimiento en los centros, proveedores de equipos y servicios y actividad inducida en comercios y negocios locales. No significa que Google vaya a incorporar directamente a todas esas personas. Tampoco describe empleos ya creados, sino el impacto estimado si el programa se ejecuta en su totalidad.
Hasta ahora están definidos el importe mínimo, el periodo de inversión, los cuatro municipios y el PPA de Loviisa. Quedan por conocerse el reparto territorial del presupuesto, los calendarios de construcción y apertura, la capacidad de cómputo y el consumo de cada centro. También deberán concretarse mediante acuerdos vinculantes las iniciativas energéticas que todavía permanecen en fase exploratoria.
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