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Flex pagará 4.400 millones por EPC Power: el cierre aún depende de reguladores

|Autor: Equipo editorial de QUASA|5 lectura mínima| 1
Flex pagará 4.400 millones por EPC Power: el cierre aún depende de reguladores

Flex firmó el 3 de septiembre de 2026 un acuerdo definitivo para adquirir EPC Power por 4.400 millones de dólares en efectivo, sujetos a los ajustes habituales. El comunicado de Flex sitúa el cierre en el cuarto trimestre de 2026, una vez recibidas las autorizaciones regulatorias y satisfechas las demás condiciones previstas.

Por tanto, Flex todavía no controla EPC Power: ha contraído una obligación contractual para comprarla si se cumplen las condiciones. La operación ampliaría la oferta eléctrica de Flex para centros de datos de inteligencia artificial y aplicaciones de red, y se financiaría mediante una combinación de deuda y capital.

Qué activos pasarían a manos de Flex

Sistemas de EPC Power convierten energía para una arquitectura de 800 voltios destinada a cargas de IA.

El acuerdo abarca todas las participaciones de EPC Power, una compañía fundada en 2010 y con ingeniería y fabricación en Estados Unidos. Su actividad no consiste en operar centros de datos, sino en desarrollar sistemas que convierten y controlan la electricidad para centros de datos, almacenamiento energético a escala de red y microrredes.

La plataforma combina hardware, software y controles desarrollados internamente. Incluye rectificadores, conversión de corriente continua a corriente continua y tecnología de formación de red; también contempla el desarrollo de transformadores de estado sólido y está preparada para arquitecturas eléctricas de 800 voltios destinadas a instalaciones informáticas de alta densidad.

Flex pretende sumar esas capacidades a su actual cartera de alimentación, refrigeración y cómputo. El objetivo industrial es cubrir una parte mayor del recorrido de la electricidad desde la red hasta los procesadores, incluida la estabilización ante variaciones de carga y el suministro de respaldo.

Las cifras operativas divulgadas proceden de las propias compañías: EPC Power tendría más de 15 gigavatios desplegados en 62 países y Flex espera que genere aproximadamente 800 millones de dólares de ingresos en 2026. La información de Reuters distribuida por Boursorama recoge además que la capacidad anual de fabricación estadounidense superaría los 30 gigavatios en 2027. Tanto esa proyección como el crecimiento esperado pertenecen al terreno de las previsiones, no de los resultados realizados.

El vendedor recibirá efectivo; Flex combinará deuda y capital

La contraprestación pactada es en efectivo y se pagará al cierre. Cuando Flex habla de deuda y capital describe el origen de los recursos que utilizará, no un pago al vendedor mediante acciones de la compradora.

El informe 8-K presentado ante la SEC detalla una línea puente sénior no garantizada, con plazo de 364 días y un principal máximo de 4.400 millones de dólares, comprometida por entidades de Citi y Bank of America. Esa facilidad serviría para financiar la operación y sus gastos junto con otras fuentes si Flex no consigue financiación permanente antes del cierre; la compañía pretende reemplazarla con una combinación de deuda y capital.

Flex no ha publicado el reparto definitivo entre ambas fuentes. Esa ausencia impide medir todavía cuánto aumentará el endeudamiento o qué posible dilución afrontarán los accionistas si la parte de capital incluye una emisión de acciones.

La firma abre una secuencia de condiciones y plazos

La compra firmada por Flex continúa bajo revisión mientras EPC Power opera por separado.

El contrato firmado no transfiere por sí solo la propiedad. Antes deben completarse las revisiones regulatorias, expirar o terminar el periodo de espera aplicable bajo la ley antimonopolio estadounidense Hart-Scott-Rodino y cumplirse o renunciarse las restantes condiciones de cierre.

El cuarto trimestre de 2026 es el calendario esperado, no una fecha garantizada. El contrato permite a la compradora o al vendedor resolverlo si la operación no se ha consumado antes del 31 de diciembre de 2026, aunque contempla dos prórrogas automáticas de tres meses en determinadas circunstancias.

Hasta el cierre, EPC Power continúa fuera del perímetro de Flex. Solo entonces pasaría a formar parte de Cloud and Power Infrastructure, o CPI, el segmento en el que Flex reúne su oferta de infraestructura de nube y energía.

La apuesta industrial depende de integrar la conversión eléctrica

La tesis de Flex parte del aumento de la densidad energética en los centros de datos de IA. A medida que los sistemas informáticos concentran más potencia, la empresa considera valioso combinar conversión, estabilización, alimentación, refrigeración y cómputo dentro de una arquitectura integrada.

EPC Power aportaría la capa de conversión entre la infraestructura eléctrica y las cargas informáticas. Sus sistemas también pueden responder a aplicaciones externas al centro de datos, como el almacenamiento energético a escala de servicios públicos y las microrredes, lo que amplía el alcance potencial del negocio adquirido.

Flex espera que EPC Power registre un crecimiento orgánico de ingresos cercano al 40% en 2027 y que su margen EBITDA se aproxime al 30%, tras expandirse en una cifra de dos dígitos porcentuales. Son objetivos prospectivos sujetos al cierre, al desempeño comercial y a que la integración produzca los beneficios previstos.

La futura separación de CPI es una operación distinta

EPC Power se integraría primero en CPI antes de la separación corporativa prevista por Flex.

Flex planea separar CPI como una compañía cotizada independiente durante el primer trimestre de 2027. La compra y la escisión están relacionadas porque EPC Power se incorporaría a ese segmento, pero no constituyen el mismo proceso ni comparten automáticamente todas sus aprobaciones.

La secuencia prevista coloca primero el cierre de la adquisición, después la incorporación de EPC Power a CPI y, más adelante, la separación del segmento. La escisión requerirá su propia documentación ante la SEC y Flex prevé solicitar la aprobación de sus accionistas; por eso, cerrar la compra no equivale a completar también la salida a bolsa de CPI.

Lo confirmado es el contrato, el precio en efectivo y el respaldo puente para financiarlo. Siguen pendientes las autorizaciones, la estructura permanente de deuda y capital y el cierre que transferiría el control; después deberán concretarse la integración de EPC Power y, por separado, la escisión proyectada de CPI.

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