
Firefox o Vivaldi: más controles no siempre bloquean más rastreadores

Si buscas protección sin dedicar tiempo a los ajustes, Firefox ofrece un punto de partida más definido: la protección estándar de Firefox para escritorio viene activada y bloquea rastreadores sociales, cookies de seguimiento entre sitios, criptomineros y sistemas conocidos de huella digital. También aísla otras cookies de terceros. Su alcance tiene un límite: en ventanas normales, el contenido de seguimiento integrado en anuncios o vídeos se bloquea con el modo estricto, pero en el estándar esa protección se aplica a las ventanas privadas.
Vivaldi ofrece más decisiones sobre el filtro: su guía del bloqueador para escritorio distingue entre no bloquear, bloquear rastreadores y bloquear rastreadores junto con anuncios, además de permitir excepciones por sitio y listas adicionales. Es una ventaja para quien quiere ajustar reglas, aunque disponer de esas opciones no revela cuántos rastreadores bloqueará una instalación concreta. El resultado depende del nivel elegido, de las listas y del contenido que cargue cada página.
Qué ofrece la configuración inicial
La diferencia más útil al empezar está en cuánto hay que decidir. En Firefox, la configuración estándar ya cubre varias categorías de seguimiento y reserva un filtro más amplio del contenido incrustado para quien seleccione el modo estricto. Así se puede navegar con una protección definida sin asumir que desaparecerá todo elemento externo de las páginas.
Bloquear una cookie y aislarla tampoco producen exactamente el mismo efecto. El aislamiento limita la reutilización de cookies entre sitios; el bloqueo impide que determinadas cookies de seguimiento se establezcan. Esta distinción importa cuando una página integra servicios ajenos, porque parte de su contenido puede necesitar conexiones externas para funcionar. Al endurecer la protección de Firefox, un vídeo, un formulario o un inicio de sesión puede fallar y requerir una excepción para ese sitio.
En Vivaldi conviene fijarse en el nivel activo, no solo en la existencia del bloqueador. Una excepción puede permitir contenido en una página aunque la regla general sea exigente. Por eso, dos instalaciones del mismo navegador pueden comportarse de forma distinta ante la misma web. Comparar únicamente los nombres de los productos deja fuera una parte decisiva de la protección efectiva.
Qué aportan las opciones de Vivaldi
Las listas de bloqueo de Vivaldi permiten modificar qué direcciones conocidas se interceptan antes de enviarles una solicitud. Su filtro de anuncios añade una capa sobre el de rastreadores: puede retirar anuncios que este último deja pasar. Son funciones relacionadas, pero cumplen propósitos distintos. Un rastreador puede estar fuera de un anuncio, y bloquear más publicidad no demuestra por sí mismo que queden cubiertas todas las técnicas de seguimiento.
Firefox también admite ajustes: permite elegir una protección estricta o seleccionar categorías en una configuración personalizada. La diferencia entre ambos no es, por tanto, la posibilidad de configurar uno frente a la imposibilidad de configurar el otro. Vivaldi hace más explícita la elección del nivel de bloqueo, las listas y las excepciones; Firefox concentra una protección amplia en su punto de partida. Si el criterio principal es intervenir lo menos posible, esa organización pesa tanto como la cantidad de controles disponibles.
Las reglas pueden afectar al funcionamiento de una web cuando un elemento necesario comparte mecanismos con contenido rastreador. Una excepción resuelve el acceso a esa página, pero también cambia lo que se bloquea en ella. Esa relación explica por qué el ajuste más estricto no es automáticamente el más adecuado para todos los sitios que visita una persona.
Qué datos llegan a cada desarrollador
El bloqueo dentro de una página es solo una parte de la privacidad. El aviso de privacidad de Firefox describe el uso de datos técnicos, de configuración e interacción para prestar y mejorar el navegador; también indica que desactivar el envío de datos técnicos y de interacción no desactiva su señal diaria de uso, que tiene una opción de exclusión separada. El historial de navegación se procesa normalmente en el dispositivo, aunque algunas funciones elegidas pueden tener condiciones de tratamiento propias.
La política del navegador Vivaldi indica que cada perfil recibe un identificador que se envía periódicamente junto con la versión, la arquitectura del procesador y la resolución de pantalla; señala que recorta la dirección IP antes de conservar una ubicación aproximada y que el historial permanece en el perfil local. También distingue las condiciones de la sincronización y de los informes automáticos de fallos. Estos envíos responden a funciones diferentes del filtro que impide solicitudes a rastreadores en una web.
Por eso, «bloquea rastreadores» y «comparte pocos datos con el fabricante» son preguntas distintas. La sincronización, las sugerencias de búsqueda o los informes de fallos pueden cambiar los datos tratados según las funciones activadas. Para elegir navegador, cuenta tanto lo que ocurre al cargar una página como los servicios adicionales que se piensa utilizar.
Qué permiten concluir las pruebas móviles
El apéndice de la autoridad británica de competencia recoge resultados de PrivacyTests consultados el 17 de septiembre de 2024: Firefox superó 30 pruebas en Android y 35 en iOS, frente a 32 y 36 de Vivaldi, respectivamente. Esos valores son recuentos de pruebas superadas por versiones móviles en esa medición. No cuentan rastreadores detenidos durante la navegación cotidiana ni describen el comportamiento del escritorio actual.
La diferencia fue pequeña en esos recuentos, pero su interpretación exige mantener fija la plataforma. Android e iOS imponen condiciones técnicas distintas; en la comparación citada, los navegadores de iOS usan WebKit. El motor influye en las posibilidades del producto, mientras que las reglas de bloqueo y las funciones propias de cada navegador también intervienen en el resultado. Una cifra obtenida en un teléfono no permite atribuir una ventaja idéntica a la versión de escritorio.
Las pruebas agrupan aspectos diferentes de la privacidad. Sumar aprobados no muestra qué protección interesa más a cada usuario ni qué nivel de bloqueo tenía configurado cada navegador para sus páginas habituales. Lo que sí dejan claro esos resultados fechados es que una interfaz con más controles no garantiza, por el mero hecho de ofrecerlos, una ventaja amplia y constante en todas las plataformas medidas.
Cuál elegir según la prioridad
Firefox encaja mejor si quieres instalar el navegador de escritorio con una protección inicial definida y ajustar excepciones solo cuando una página lo necesite. Vivaldi ofrece más margen si prefieres escoger el nivel de bloqueo, gestionar reglas por sitio y añadir listas. En ese caso, la configuración que dejes activa importa más que el número de opciones del menú.
Si la decisión depende de los datos enviados al desarrollador, hay que considerar las funciones que usarás además del bloqueador. Y si depende de una medición, los resultados móviles de septiembre de 2024 sirven como contexto para Android e iOS, con sus condiciones de entonces; una comparación del escritorio requiere datos de escritorio obtenidos con configuraciones comparables.
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