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El telescopio Roman supera la revisión final: el 30 de agosto sigue en pie

|Autor: Equipo editorial de QUASA|5 lectura mínima| 4
El telescopio Roman supera la revisión final: el 30 de agosto sigue en pie

NASA, SpaceX y el equipo del Nancy Grace Roman Space Telescope completaron el 21 de agosto la revisión de preparación de vuelo en el Centro Espacial Kennedy, en Florida. La actualización de la misión Roman indica que el observatorio quedó autorizado para iniciar los preparativos finales y mantiene como objetivo un lanzamiento no antes de las 7:26 EDT —11:26 UTC— del domingo 30 de agosto.

El 30 de agosto, por tanto, sigue en pie, pero no es una fecha garantizada. Roman debe despegar en un Falcon Heavy desde el Complejo de Lanzamiento 39A; antes, la misión aún tiene que completar la integración con el cohete, el traslado a la plataforma y las comprobaciones de la cuenta regresiva.

La revisión permite avanzar, no obliga a despegar

Responsables de NASA, Roman y SpaceX completan la revisión que autoriza los preparativos finales de la misión.

La Flight Readiness Review, o revisión de preparación de vuelo, reunió a responsables de NASA, SpaceX y la misión para evaluar su estado antes de la última fase de la campaña. La certificación significa que no se identificó un impedimento que obligara a detener los preparativos finales con la información disponible durante la reunión.

Ese es el alcance real de la “revisión final” del título: fue la evaluación formal que permitió continuar hacia el lanzamiento, no la última decisión operativa. La expresión “no antes de” deja abierta la posibilidad de aplazar el intento si las comprobaciones posteriores o las operaciones en tiempo real no permiten proseguir con los márgenes exigidos.

Un retraso tampoco demostraría por sí solo que existe un fallo científico en el telescopio. Podría responder a una condición del vehículo, la plataforma, la carga útil o el entorno de lanzamiento que impida autorizar ese intento concreto. La decisión efectiva de despegar llegará durante la cuenta regresiva.

La cronología pendiente hasta la separación

El telescopio Roman encapsulado se prepara para su acoplamiento con el Falcon Heavy antes del traslado a la plataforma.

Roman ya se encuentra encapsulado dentro de la cofia del Falcon Heavy. El siguiente movimiento previsto es transportar la carga protegida al hangar de SpaceX en la plataforma 39A, acoplarla al cohete y trasladar después el conjunto al área de lanzamiento.

La secuencia restante puede dividirse en cuatro hitos: integración mecánica con el Falcon Heavy; traslado y configuración en la plataforma; verificaciones finales y cuenta regresiva; y, si todas las condiciones son aceptables, despegue y separación posterior del observatorio respecto del lanzador. Las páginas abiertas no publican en este momento un minuto exacto para esa última separación, por lo que no conviene presentar una cronología más precisa como definitiva.

La programación de NASA del 24 de agosto conserva las 7:26 EDT del día 30 como primera oportunidad, con cobertura desde las 6:20, y advierte que los horarios están sujetos a cambios según las operaciones en tiempo real. Para el 29 de agosto están previstas una sesión científica y una conferencia previa al lanzamiento, dos puntos en los que puede actualizarse el estado de la campaña.

La separación del cohete cerrará la fase de lanzamiento, pero no convertirá de inmediato a Roman en un observatorio científico operativo. Primero deberá establecerse como una nave independiente, comunicarse con tierra y comenzar el viaje hacia su destino.

Después del cohete, Roman viajará hacia L2

Roman no funcionará en una órbita terrestre baja como Hubble. Tras separarse del Falcon Heavy se dirigirá al segundo punto de Lagrange del sistema Sol-Tierra, L2, situado aproximadamente a un millón de millas de la Tierra. Esa ubicación permite mantener una orientación favorable para proteger los instrumentos del calor mientras los paneles solares reciben luz.

El viaje incluirá correcciones de trayectoria antes de la inserción en su órbita alrededor de L2. Después vendrá la puesta en servicio: despliegue de elementos, establecimiento de comunicaciones, comprobaciones del observatorio y calibración de sus instrumentos. El inicio de las observaciones científicas regulares dependerá de que esas pruebas confirmen que el sistema funciona como fue diseñado.

La misión primaria está planteada para cinco años, con el objetivo de operar durante diez. Esa segunda cifra no es una duración asegurada: dependerá del estado del observatorio y de los recursos disponibles una vez que Roman esté en el espacio.

Un campo amplio para una ciencia distinta de la de Hubble

Roman realiza desde L2 un amplio estudio de la Vía Láctea que exigiría numerosas observaciones separadas con Hubble.

La comparación con Hubble no debe reducirse a decidir cuál es “mejor”. Roman combina una visión infrarroja nítida con un campo de observación al menos cien veces mayor que el de Hubble, una diferencia pensada para realizar relevamientos extensos. Hubble, en cambio, seguirá siendo especialmente valioso para estudiar con detalle objetivos o regiones más acotadas.

La escala de esa ventaja aparece en la comparación publicada por Space.com: Julie McEnery, científica principal del proyecto Roman, señaló que un mes de observaciones del telescopio para estudiar la Vía Láctea requeriría alrededor de un siglo con Hubble. La equivalencia se refiere a la velocidad para cubrir una gran superficie del cielo, no a que ambos observatorios sean intercambiables en cualquier investigación.

El Wide Field Instrument permitirá buscar patrones y cambios en grandes poblaciones de estrellas y galaxias. Sus relevamientos se emplearán para estudiar la evolución del universo, la materia y la energía oscuras y la población de exoplanetas, incluidos mundos detectados mediante microlentes gravitacionales. El Coronagraph Instrument servirá como demostración tecnológica para bloquear la luz de estrellas y observar objetos mucho más débiles en sus proximidades.

La amplitud panorámica de Roman también puede complementar a Hubble y al James Webb Space Telescope: un relevamiento extenso puede descubrir objetos o fenómenos que otros instrumentos examinen después con diferentes longitudes de onda y estrategias. Antes de llegar a esa fase científica, la historia inmediata sigue siendo operativa: completar la integración, trasladar el Falcon Heavy a la plataforma y obtener las autorizaciones de la cuenta regresiva que mantengan viable el intento del 30 de agosto.

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